Los pies y el Verano, ¿Por qué me huelen los pies?

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Uno de los clásicos cuando llega el verano es el mal olor de los pies. Es un problema que ha afectado alguna vez a un 80% de la población, es muy común pero no por ello no evitable. Con el ritmo de vida que llevamos actualmente, prisas, la moda del “running”, el uso continuado de calzado deportivo o las botas, hace que este problema cada vez sea más habitual, además en nuestro pueblo, Moguer, muchas de las personas trabajan de manera directa o indirecta en el campo y/o cooperativas, donde el trabajo con calzado cerrado es casi obligatorio. Es por todo ello por lo que decido que  en el último artículo de la la saga de Los pies y el Verano hablemos de este problema.

Los pies y el verano

¿Por qué huelen mal los pies?

La principal causa es la transpiración, es decir el sudor. Éste es un mecanismo de defensa que tiene por objeto disminuir la temperatura corporal, ya sea elevada por la fiebre o por algún ejercicio físico o simplemente por un exceso de calor. El cuerpo humano tiene millones de glándulas sudoríparas repartidas por todo el cuerpo, y en concreto en los pies tiene unas 600 glándulas sudoríparas por cm2.

El 99% del sudor está compuesto por agua y contiene otras sustancias disueltas como son las sales, la urea o el ácido láctico. Las bacterias que viven en nuestra piel, la flora, se alimentan de estas sustancias y al metabolizarlas produce compuestos volátiles responsables del mal olor, ya que el sudor por sí mismo es inodoro. En condiciones normales estos compuestos no producen mal olor pero cuando hay un exceso de transpiración se multiplican por miles generando el problema. De hecho en las manos o el las axilas también hay transpiración pero no da este resultado. Esto se debe a que en los pies utilizamos calcetines y calzado que hace que el sudor no pueda salir libremente y quede atrapado en el interior. El ambiente oscuro y húmedo proporcionado por los zapatos y los calcetines, junto con el calor  es el paraíso para las bacterias, de hecho el mal olor que queda impregnado en el calzado es el resultado de la excreción de las bacterias, que empapa los tejidos haciendo difícil su eliminación.

El exceso de transpiración además del mal olor es el desencadenante de otros problemas podológicos como son la tiña o el pie de atleta, los picores, descamaciones, o generar el nicho perfecto para la aparición de los hongos en las uñas.

6 Medidas para evitar el mal olor de los pies

  1. Lava los pies de 2 a 3 veces por semana con un antiséptico, tipo Betadine Jabonoso. Frota bien la planta de los pies, ya que si no se hace las capas de células muertas van acumulándose y empeorando el problema. El uso de antisépticos para la planta de los pies puede provocar un poco de sequedad en los mismos, por ello una vez a la semana usar antes de dormir una crema hidratante de pies pero que no sea muy oclusiva, lo ideal son los sérums podológicos como el Velvet de Dr. Scholl.
  2. Utilizar para el calzado unos polvos absorbentes a diario, para evitar el ambiente húmedo, como pueden ser Fungusol (Funsol), Peusek o similares.
  3. Usar un desodorante de pies, que puede ser antitranspirante o no. Los antitranspirantes contienen sales de aluminio y sólo podrán usarse una o dos veces por semana ya que su efecto dura como unos 3 días, además el uso continuado no es muy aconsejable, se deberán usar cómo máximo unos 6 meses seguidos y después descansar.
  4. Utilizar calcetines de algodón y si es necesario cambiarlos más de una vez al día.
  5. No usar el mismo calzado todos los días.
  6. Intentar estar con el pie al aire, es decir con calzado con transpiración, como son las chanclas, el máximo tiempo posible.

Para terminar

¡Hasta aquí llega la serie especial sobre los pies y el verano! Espero que te haya resuelto muchas dudas y que te haya servido para aprender un poco más sobre los problemas derivados de éstos, durante la época del año en al que nos encontramos. Si tienes algún tipo de duda o sugerencia, estaré encantada de que me dejes tus impresiones en la sección de comentarios.

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

About Author

Mamen González del Corral

Licenciada en Farmacia por la Universidad de Sevilla. Postgrado de experto en Dermocosmética Farmacéutica y Parafarmacia por la UNED. Actualmente cursando un segundo experto en Dermocosmética Farmacéutica por la Universidad de Barcelona y formación en tricología.

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