¡Bienvenido a un nuevo artículo por nuestro blog! Estamos atravesando unos meses en los que la higiene bucal se ha convertido en un tema esencial para cuidar adecuadamente de nuestra salud (siempre en los meses invernales tendemos a comer más y surgen algunos problemas derivados de ello). Si bien hace unos años escribimos un post hablándote sobre cómo utilizar tu cepillo de dientes y también otro referido a la higiene bucal en bebés, hemos creído conveniente el actualizarnos un poco y publicar contenido nuevo referido al cepillado de dientes. A través del blog de Vitis, leímos un post que nos pareció especialmente interesante y queríamos valernos de él para apoyar el contenido de esta publicación.

Por qué la salud bucal es tan importante
Cuando pienses en lavarte los dientes, probablemente lo que tengas en mente es que así evitas la aparición de caries y que tendrás un buen aliento. Pero es muy importante que entiendas que la higiene bucal va muchísimo más allá de eso, pues si cuidas de tu boca, cuidas de tu salud en general. Piensa que la boca es una de las principales puertas de entrada a tu cuerpo y si no está limpia, las bacterias no se quedarán solo en los dientes, sino que pueden afectar a las encías, pasar al torrente sanguíneo y provocar otros problemas como infecciones, enfermedades e incluso agravar complicaciones en personas con diabetes o de corazón. Además surgirán inconveniencias muy molestas como dientes manchados, sangrado de encías o una mayor sensibilidad al frío o al calor
Frente a todo lo dicho anteriormente, tenemos una buena noticia y es que adquiriendo unos hábitos sencillos y siendo constantes en su seguimiento, se pueden prevenir la mayoría de estos problemas.
La importancia de un buen cepillo de dientes
Podemos convenir en que dentro de la higiene bucodental, el cepillado de dientes es el primero y más importante de los pasos y, aunque no sea lo ideal, es el único que mucha gente aplica a la hora de mantener su boca limpia. Para empezar hay que escoger un cepillo de calidad (ya que uno malo puede dañar tu esmalte y encías, además de limpiar tu boca de forma deficiente), pero además es fundamental comprender que hoy en día, no existen los cepillos de dientes «a secas», sino que hay muchos modelos y cada uno está diseñado teniendo en cuenta las características del usuario final y sus necesidades. A grandes rasgos podemos distinguir entre:
- Específicos según la presión. Normalmente se categorizan como duro, medio y suave (aunque en casos como los de Vitis, también tienen ultrasuaves), según la dureza de las cerdas del cepillo. Éstas influirán en el confort que notes a la hora de limpiarte los dientes, según la fuerza que ejerzas.
- Específicos para infantil. Dependiendo de la edad del niño suelen tener unas características propias u otras (afectando a cuestiones como el tamaño, la ergonomía y la dureza). En el caso de Vitis se agrupan entre rangos de 0-2 años, de 2-6 años o de más de 6 años.
- Necesidades específicas. En este caso nos encontramos frente a un amplio abanico de posibilidades muy concretas. Manteniéndonos dentro de este laboratorio, hallamos cepillos adaptados a: post intervención quirúrgica, sensibilidad dental, encías delicadas, para portadores de brackets, para espacios interdentales anchos, etc. Todos
En este caso hemos estado centrándonos más en los cepillos manuales, pero has de tener en cuenta que también existe toda una gama de cepillos eléctricos que según diversos estudios han demostrado tener una eficacia superior a la hora de realizar una limpieza más profunda y concienzuda (aunque sobre ellos te hablaremos con detenimiento un poco más adelante). Teniendo en cuenta todo lo anterior, si nos preguntas en la farmacia, podremos asesorarte sobre cuál es el cepillo más adecuado para ti, tanto por marca, gama, ergonomía, dureza, necesidades especiales, etc. y así asegurarnos de que tu higiene es óptima.
Otras cuestiones importantes a considerar
Recuerda que no solo basta con tener el cepillo más adecuado para ti, sino que has de mantenerlo en condiciones óptimas (enjuagarlo bien tras cada uso y conservarlo en lugar fresco y seco y a ser posible conservarlo sin el capuchón, si las circunstancias lo permiten) y que además has de sustituirlo regularmente para no dañar tu esmalte, que no se formen colonias de microorganismos dañinos en él (que se extenderán en tu boca creando todo tipo de problemas y pudiendo causarte enfermedades) y que así la limpieza sea profunda y adecuada. Puedes seguir los siguientes indicadores para saber cuándo has de cambiarlo:
- Cada 3 o 4 meses. Ese tiempo es más que suficiente para que el cepillo haya cumplido con su vida útil (tanto porque los filamentos estén deformados, como porque empiecen a proliferar bacterias y otros microorganismos). Si te cuesta recordar exactamente cuándo toca el momento de cambiar, con respecto a cuándo empezaste a utilizarlo, puedes utilizar algunos trucos como escribirlo en la agenda del móvil, o hacer coincidir con los cambios de estación (primavera, verano, otoño e invierno).
- Cuando los filamentos estén visiblemente deformados. Independientemente del tiempo que lleves usando el cepillo, si los filamentos están deformados, el cepillo empezará a causar daño a tu esmalte y encías, por lo que es necesario que lo sustituyas. Ya que el utilizar el criterio del tiempo de sustitución del cepillo no es una ciencia exacta (ya que por ejemplo alguien puede estar utilizando un cepillo suave de forma muy enérgica haciendo que pierda su forma óptima con más rapidez), el poder apreciarlo a simple vista es algo que no falla.
- Cuando hayas estado enfermo. Si por ejemplo has pasado por una infección o un proceso vírico, es importante que cambies de cepillo (aunque no haga mucho que hayas empezado a utilizarlo), ya que es probable que algunos de estos patógenos se hayan quedado adheridos a los filamentos, y por lo tanto hagan que tu recuperación sea mucho más lenta e improductiva, ya que estás reintroduciendo en tu organismo nuevos agentes dañinos (de hecho podrían ayudar a que recaigas).
Para terminar
¡Hasta aquí ha llegado la entrada de hoy! ¡Esperamos que hayas encontrado útil esta información! Poco a poco vamos a seguir actualizando información práctica sobre salud bucal, más allá de los cepillos (seda interdental, colutorios, pastas, etc.), por lo que si éste es un tema que te interesa, te recomendamos que permanezcas atento a nuestro blog y redes sociales.
¡Nos vemos en la siguiente entrada!