El neceser de farmacia para la playa: imprescindibles para disfrutar del verano

¡Bienvenido a una nueva entrada en nuestro blog! El verano ya está aquí y como Mazagón la tenemos al lado, ahora llegan las escapadas a la playa, los días de sol, los baños en el mar y muchas horas al aire libre. Pero también llegan algunos de los problemas más habituales de esta época: quemaduras solares, picaduras de insectos, deshidratación, irritaciones de la piel o molestias derivadas del calor. Por eso, antes de preparar la toalla y las gafas de sol, merece la pena revisar otro elemento fundamental: el neceser de productos de farmacia que te acompañará durante todo el verano. Te contamos cuáles son los imprescindibles y por qué no deberían faltar en tu bolsa de playa.

1. Protector solar: el número uno del verano

Para empezar, si hay un producto que no puede faltar, es el protector solar. Ten en cuenta que la exposición excesiva al sol provoca, quemaduras solares, envejecimiento prematuro de la piel, aparición de manchas y un daño celular que se va acumulando con el paso de los días. Por eso es importante elegir un protector adecuado a tu tipo de piel y aplicarlo correctamente. ¿Qué debes tener en cuenta?

  • Que su factor de protección se alto (SPF 30 o SPF 50, según tu piel y necesidades).
  • Aplicarlo antes de la exposición solar.
  • Renovarlo cada dos horas y después del baño.
  • No olvidar zonas menos evidentes como orejas, cuello, labios o los empeines.
  • Si el producto es resistente al agua te protegerá mejor.

Recuerda que protegerse del sol no es solo una cuestión estética, sino de salud.

2. Aftersun e hidratantes: reparar después del sol

El sol, el viento, la sal y el cloro resecan la piel más de lo que pensamos, por lo que aunque no te hayas quemado, la piel necesita recuperarse y recibir una buena dosis de hidratación tras cada jornada de playa. ¿Qué beneficios aporta esto?

  • Calmar la sensación de calor.
  • Ayudan a mantener la hidratación cutánea.
  • Favorecen la recuperación de la piel expuesta al sol y a elementos dañinos externos.
  • Reducen la sensación de tirantez, que puede resultar tan incómoda.

Los productos aftersun o productos muy hidrantes son especialmente útiles después de largas exposiciones solares. Ten en cuenta que muchas veces las texturas de estos productos son un poco densas y con el calor no son las más agradables, así que ten en cuenta que si utilizas productos que se absorban más fácilmente pueden requerir de más aplicaciones y a lo mejor no basta con hacerlo una sola vez.

3. Repelentes de insectos: imprescindibles al atardecer

Las playas, zonas húmedas y paseos al aire libre suelen ir acompañados de visitantes poco deseados: los mosquitos. Las picaduras pueden provocar picores muy irritantes, inflamación local y molestias que pueden durar varios días. Por eso conviene aplicar repelente antes de que aparezcan, estando especialmente indicados para niños, personas con piel sensible y quienes suelan recibir múltiples picaduras por atraer más a los mosquitos. Hace relativamente poco escribimos este artículo (pinchar aquí) en el que te explicábamos las soluciones que ofrecemos en nuestra farmacia para luchar contra estas plagas.

4. Calmantes para picaduras: por si los mosquitos ganan la batalla

A veces, aunque nos protejamos, alguna picadura consigue colarse. Por eso es recomendable llevar:

  • Roll-on calmantes.
  • Geles refrescantes.
  • Cremas para aliviar el picor.

Estos productos ayudan a reducir las molestias y evitan que el rascado empeore la irritación. En el enlace que compartimos en el punto 3, te mostramos también algunas soluciones calmantes que tenemos nosotros.

5. Sales de hidratación y complementos para el calor

La exposición a las altas temperaturas favorecen la pérdida de líquidos y minerales a través del sudor. Cuando esto ocurre, dependiendo del grado de deshidratación, puede provocar:

  • Cansancio generalizado.
  • Mareos.
  • Dolor de cabeza y migrañas.
  • Sensación de debilidad.

Además de beber agua frecuentemente, los productos de rehidratación (sales minerales en tabletas o pastillas y sueros) pueden ser una ayuda en días especialmente calurosos o tras una actividad física intensa, además de complementos vitamínicos ricos en minerales.

6. Protector labial: el gran olvidado

Aunque parezca mentira, todos nos protegemos la piel del sol durante el verano, pero se nos suelen olvidar los labios. En invierno éstos sufren mucho con el frío y las condiciones climáticas adversas y es más frecuente que nos hidratemos con los clásicos bálsamos, pero en verano también sufren mucho con el viento, el salitre, el cloro y la radiación solar. En este caso un bálsamo labial con protección solar ayuda a evitar la sequedad, así como la aparición de grietas y otras molestias.

7. Pequeño botiquín para imprevistos

Tanto si es porque uno va a pasar varios días en la playa, como si es una visita puntual de una mañana o un solo día, nunca está de más llevar un pequeño botiquín para emergencias, ya que ocupa poco espacio y siempre resulta muy útil. Algunos imprescindibles son:

  1. Tiritas, gasas y apósitos para las rozaduras y ampollas, causadas por las chanclas o las pequeñas heridas provodadas por la arena, las conchas o por andar descalzo por pasarelas de madera y paseos marítimos.
  2. Para los pies también pueden venir muy bien cremas antirozaduras y geles refrescantes.
  3. Antiséptico. Si uno tiene una herida, aunque sea superficial, lo mejor es desinfectarla para evitar complicaciones futuras.
  4. Toallitas limpiadoras. Son muy prácticas porque normalmente en la playa nos encontramos lejos de cualquier fuente de agua corriente.
  5. Cualquier medicación habitual que uno necesite.

8. Soluciones para ojos y nariz

El viento, la arena, el cloro y el agua salada pueden causar molestias para las mucosas. Por eso siempre es útil llevar:

  • Lágrimas artificiales para ojos secos o irritados.
  • Soluciones salinas para la higiene nasal.

Llevar contigo todos estos productos son pequeños gestos que ayudan a mantener el confort durante todo el día, además de cuidar de tu salud y ayudarte a disfrutar más de tus vacaciones y de tus momentos de relax.

Para terminar

El verano está para disfrutarlo, pero también para cuidarse. Un buen protector solar, hidratantes, repelentes de insectos, productos calmantes para picaduras y algunos básicos de botiquín pueden evitar muchos de los problemas típicos de esta época.

Porque preparar bien tu bolsa de playa no solo significa llevar la toalla y el bañador. También significa llevar todo lo necesario para proteger tu piel, tu salud y tu bienestar durante los meses más calurosos del año. Recuerda que nosotros te asesoraremos y te ayudaremos a escoger todos los productos ajustados a tus necesidades y las de tu familia.

Recuerda además que la exposición prolongada al calor y al sol hace que los productos se deterioren y pierdan sus propiedades antes de la fecha de caducidad establecida a si se conservaran en condiciones óptimas, así que trata de protegerlos bajo la sombrilla y cámbialos una vez pase el verano para asegurarte de que van a cumplir su función de manera óptima en la próxima ocasión que los necesites (sobre todo los protectores solares, que quedan de un año para otro).

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

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