¿Se te cae más el pelo en otoño? Esto es lo que debes saber

¡Bienvenido a un nuevo post en nuestro blog! Llega septiembre, empiezan a caer las hojas de los árboles… y parece que nuestro pelo quiere hacer lo mismo. De repente encontramos más pelos en la almohada, en la ducha, en el cepillo o en la ropa y aparece la preocupación: “¿Se me estará cayendo demasiado el pelo?” La caída del cabello puede tener muchas causas —genéticas, hormonales, enfermedades, medicamentos, déficits nutricionales, estrés, etc.—, pero existe además un fenómeno de caída estacional que puede hacerse especialmente visible entre finales del verano y el otoño. Y aunque pueda resultar alarmante, en muchos casos es algo temporal y relacionado con el propio ciclo del cabello.

¿Por qué se cae más el pelo en otoño?

Nuestro cabello no crece todo a la vez. Cada folículo piloso pasa por diferentes fases: crecimiento, transición y reposo. Finalmente, el cabello que está en fase de reposo termina cayendo para dejar paso a uno nuevo. En determinadas épocas del año aumenta la proporción de cabellos que se encuentran en esa fase de reposo, por lo que podemos notar una mayor cantidad de pelo desprendido.

De hecho, diferentes estudios han observado una mayor proporción de cabellos en fase telógena durante el verano y finales del verano, con un aumento de la caída alrededor de agosto-septiembre y, en algunos estudios, hasta octubre. Por eso, lo que muchas personas llaman “caída del cabello de otoño” puede ser, en parte, la consecuencia visible de cambios que comenzaron semanas o meses antes.

El verano también puede pasar factura al cabello

Ten en cuenta que, para empezar, el verano reúne varios factores que pueden afectar a nuestro cabello y cuero cabelludo, haciendo que éstos se resientan. Entre estos factores podemos considerar:

  • Mayor exposición al sol y a la radiación ultravioleta.
  • Agua del mar.
  • Cloro de piscinas (y otros químicos).
  • Sudor y calor.
  • Lavados más frecuentes.
  • Mayor exposición ambiental.

La exposición solar intensa se ha propuesto como uno de los factores que podrían contribuir a que el aumento de caída se haga visible posteriormente. Esto no significa que “el sol provoque directamente calvicie”, sino que el verano puede coincidir con una mayor proporción de cabellos que entran en fase telógena y con un cabello que ha sufrido más agresiones externas.

No toda caída del cabello es estacional

Aquí está la clave. Que se nos caiga más el pelo en otoño no significa automáticamente que sea una caída estacional. El cabello puede caerse por muchísimas razones, como por ejemplo:

Estrés

El regresar de vacaciones, la vuelta en el trabajo, colegios, universidad… suele coincidir con una época de estrés físico o psicológico importante puede desencadenar un efluvio telógeno, una caída difusa que suele aparecer semanas o meses después del factor desencadenante.

Dietas muy restrictivas o pérdida importante de peso

En verano es normal tener una alimentación un poco caótica, ya que se lleva un estilo de vida diferente a la rutina habitual. Ello contribuye a que incluso tras la vuelta a la normalidad uno quiera perder peso y sufra en global una alimentación insuficiente, especialmente en proteínas y determinados nutrientes, pudiendo afectar todo ello al ciclo del cabello.

Déficits nutricionales

Al margen de lo anterior, el déficit de hierro, por ejemplo, puede asociarse a un aumento de la caída del cabello. Pero no debemos asumir que toda caída se debe a falta de vitaminas o hierro: si existe sospecha de déficit, lo adecuado es valorarlo profesionalmente.

Determinados medicamentos o enfermedades

Recuerda que algunas enfermedades, alteraciones tiroideas y determinados medicamentos también pueden provocar caída del cabello.

¿Qué podemos hacer para cuidar el cabello?

Aquí es donde la farmacia puede convertirse en un buen punto de partida. La primera recomendación es sencilla: no esperar a que la caída sea muy intensa para empezar a cuidar el cabello.

1. Utiliza un champú adecuado

El champú no hace milagros y no va a solucionar por sí solo una alopecia, pero sí puede formar parte de una rutina adecuada de cuidado del cuero cabelludo. En la farmacia Escribanos podemos ayudarte a elegir un champú según las características de cada persona:

  • Cabello debilitado.
  • Cuero cabelludo sensible.
  • Exceso de grasa.
  • Caspa o descamación.
  • Cabello seco o dañado.

Además, si el cabello está frágil, es conviene evitar lavados demasiado agresivos y manipularlo con suavidad. Para todos estos casos tenemos varias soluciones de diferentes laboratorios (Pilexil, Iraltone, Klorane, etc.), que con toda seguridad cubrirán casi cualquier necesidad que pueda surgir.

2. Complementos alimenticios: ¿vitaminas sí o no?

En este caso hay que tener cuidado con una idea que está muy extendida: ingerir más vitaminas no significa automáticamente tener más pelo. Los complementos pueden resultar interesantes cuando existe una alimentación inadecuada o determinadas necesidades nutricionales, pero no tiene sentido tomar hierro, zinc, biotina u otros nutrientes “solo por si acaso”. En la farmacia podemos valorar contigo tu alimentación, hábitos y situación y orientarte sobre si tiene sentido un complemento específico.

Cuando existe un déficit real, corregirlo sí puede ser importante para el cabello.

3. Tratamientos anticaída

En farmacia existen diferentes tratamientos y productos destinados al cabello con tendencia a la caída: lociones, ampollas, sérums y otros tratamientos específicos. Su elección dependerá de qué tipo de caída estemos intentando abordar.

Por eso no es recomendable elegir simplemente el producto con más ingredientes o el que tenga más publicidad. El consejo farmacéutico puede ayudarte a diferenciar entre una caída estacional, un cabello debilitado o una situación que requiere valoración médica.

4. Trata el cabello con cariño

Cuando el cabello está debilitado, también es importante evitar que se rompa, para ello puedes seguir algunos consejos sencillos:

  • Evita cepillados demasiado bruscos.
  • No abuses de planchas y temperaturas elevadas.
  • Reduce tratamientos químicos agresivos.
  • Evita peinados muy tirantes.
  • Utiliza productos acondicionadores si tu cabello lo necesita.
  • Seca el cabello con suavidad, sin frotarlo enérgicamente.

Estas medidas ayudan principalmente a reducir la rotura y el daño del tallo capilar. Puede que en tu caso particular no se puedan aplicar todas las situaciones anteriores, pero todo suma y seguro que hay algún gesto de esta clase que te puede ayudar.

¿Cuándo deberías consultar?

Una caída estacional suele ser difusa y temporal, y aunque nunca está de más el cuidar de nuestro cabello, hay situaciones en las que conviene no quedarse simplemente con la idea de que “es por el otoño”. Consulta con un profesional sanitario si:

  1. La caída es muy abundante o persiste durante meses.
  2. Aparecen zonas claramente despobladas o calvas.
  3. Se produce una caída muy brusca.
  4. Hay picor intenso, inflamación, dolor o lesiones en el cuero cabelludo.
  5. También se cae el pelo de cejas, pestañas u otras zonas.
  6. Existen otros síntomas o sospecha de problemas nutricionales, hormonales o de salud.

Ten en cuenta que determinar la causa es fundamental, porque el tratamiento a seguir depende del tipo de caída, y la causa que la origina.

Para terminar

¡Hasta aquí ha llegado el artículo de hoy! ¡Esperamos que te haya gustado! Recuerda que la caída del cabello es una de esas consultas en las que el consejo profesional puede marcar la diferencia. Antes de recomendar un producto, podemos preguntarte:

¿Desde cuándo notas la caída? ¿Es generalizada o localizada? ¿Has pasado recientemente por una enfermedad, una época de estrés o una dieta? ¿Cómo es tu cuero cabelludo? ¿Tomas algún medicamento o complemento?

Con esa información podemos orientarte sobre qué productos tienen sentido en tu caso, cómo utilizarlos y cuándo sería recomendable consultar con el médico o dermatólogo. Porque no se trata simplemente de “comprar algo para que no se caiga el pelo”. Se trata de entender qué está pasando y actuar en consecuencia.

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

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